Ondas de Choque

Consiste en un complejo sistema de producción de ondas mecánicas que se introducen en el cuerpo a través de un aplicador (de tipo pistola) que se sitúa en la zona patológica. Este tipo de ondas que penetran en el cuerpo tiene un alcance en profundidad de hasta 35 milímetros. Profundidad suficiente para obtener grandes efectos sobre tendones afectados, depósitos de calcio, músculos, ligamentos, etc…

Está especialmente indicada su utilización en patologías como las tendinitis crónicas y calcificaciones. En estas últimas son casi imprescindibles porque libran a mucha gente de tener que pasar por el quirófano para hacerlas desaparecer quirúrgicamente.